Víctor estuvo amarrado de manos y pies durante dos días en el ministerio público, Creían que estaba loco. A pesar de eso no ha perdido la sonrisa. Lo mandaron al Centro Varonil de Readaptación Psicosocial. La prisión en México para personas con discapacidad psicosocial. Ahí, desde el primer día lo medicaron sin su consentimiento. Nunca supo quién lo juzgo. Documenta, Análisis y acción para la justicia social Cuestionemos la inimputabilidad.